ENZIMAS
Las enzimas son grandes
proteínas que aceleran las reacciones químicas. En su estructura globular, se
entrelazan y se pliegan una o más cadenas polipeptídicas, que aportan un
pequeño grupo de aminoácidos para formar el sitio activo, o lugar donde se
adhiere el sustrato, y donde se realiza la reacción. Una enzima y un sustrato
no llegan a adherirse si sus formas no encajan con exactitud.
Los enzimas son catalizadores específicos: cada enzima
cataliza un solo tipo de reacción, y casi siempre actúa sobre un único sustrato
o sobre un grupo muy reducido de ellos. En una reacción catalizada por un
enzima:
o
La sustancia sobre la que actúa el enzima se llama
sustrato.
o
El sustrato se une a una región concreta del
enzima, llamado centro activo. El centro activo comprende (1) un sitio de unión
formado por los aminoácidos que están en contacto directo con el sustrato y (2)
un sitio catalítico, formado por los aminoácidos directamente implicados en el
mecanismo de la reacción.
o
Una vez formados los productos el enzima puede
comenzar un nuevo ciclo de reacción.
Clasificación de las enzimas
o
1. Óxido-reductasas (Reacciones
de óxido-reducción).
Oxido-reductasas:
Son las enzimas relacionadas con las oxidaciones y las reducciones biológicas
que intervienen de modo fundamental en los procesos de respiración y
fermentación. Las oxidoreductasas son importantes a nivel de algunas cadenas
metabólicas, como la escisión enzimática de la glucosa, fabricando también el
ATP, verdadero almacén de energía.
o
2. Transferasas (Transferencia
de grupos funcionales)
Las Transferasas:
Estas enzimas catalizan la transferencia de una parte de la molécula (dadora) a
otra (aceptora). Su clasificación se basa en la naturaleza química del sustrato
atacado y en la del aceptor.
o
3. Hidrolasas (Reacciones
de hidrólisis)
Las Hidrolasas:
Esta clase de enzimas actúan normalmente sobre las grandes moléculas del
protoplasma, como son la de glicógeno, las grasas y las proteínas. La acción
catalítica se expresa en la escisión de los enlaces entre átomos de carbono y
nitrógeno (C-Ni) o carbono oxigeno (C-O); Simultáneamente se obtiene la
hidrólisis (reacción de un compuesto con el agua) de una molécula de agua.
o
4. Isomerasas (Reacciones
de isomerizacisa)
o
Las
isomerasas: Transforman ciertas sustancias en otras isómeras, es decir, de
idéntica formula empírica pero con distinto desarrollo. Son las enzimas que
catalizan diversos tipos de isomerización, sea óptica, geométrica, funcional,
de posición, etc. Se dividen en varias subclases.
Las racemasas y
las epimerasas actúan en la racemización de los aminoácidos y en la
epimerización de los azúcares. Las primeras son en realidad pares de enzimas
específicas para los dos isómeros y que producen un solo producto común.
o
5. Liasas (Adicisn
a los dobles enlaces)
Las Liazas: Estas
enzimas escinden (raramente construyen) enlaces entre átomos de carbono, o bien
entre carbono y oxígeno, carbono y nitrógeno, y carbono y azufre. Los grupos
separados de las moléculas que de sustrato son casi el agua, el anhídrido
carbónico, y el amoniaco.
o
6. Ligasas (Formación
de enlaces, con aporte de ATP)
Las Ligasas: Es un
grupo de enzimas que permite la unión de dos moléculas, lo cual sucede
simultáneamente a la degradación del ATP, que, en rigor, libera la energía
necesaria para llevar a cabo la unión de las primeras.
Importancia del ATP
(Trifosfato de adenosina)
Es importante ya
que es la principal fuente de energía de los seres vivos y se alimenta de casi
todas las actividades celulares, entre ellas el movimiento muscular, la
síntesis de proteínas, la división celular y la transmisión de señales
nerviosas.
Esta molécula se encuentra en todos los seres
vivos y constituye la fuente principal de energía utilizable por las células
para realizar sus actividades. Se origina por el metabolismo de los alimentos
en unos orgánulos especiales de la célula llamados mitocondrias.
Composición Del ATP
El ATP se comporta como una coenzima, ya que
su función de intercambio de energía y la función catalítica (trabajo de
estimulación) de las enzimas están íntimamente relacionadas.
La parte adenosina de la molécula está
constituida por adenina, un compuesto que contiene nitrógeno (también uno de
los componentes principales de los genes) y ribosa, un azúcar de cinco
carbonos. Cada unidad de los tres fosfatos (trifosfato) que tiene la molécula,
está formada por un átomo de fósforo y cuatro de oxígeno y el conjunto está
unido a la ribosa a través de uno de estos últimos.
La cinética de
Michaelis-Menten
Describe la
velocidad de reacción de muchas reacciones enzimáticas. Recibe este nombre en
honor a Leonor Michaelis y Maude Menten. Este modelo sólo es válido cuando la
concentración del sustrato es mayor que la concentración de la enzima, y para
condiciones de estado estacionario, es decir, cuando la concentración del
complejo enzima-sustrato es constante.
Determinación de constantes
Para determinar la
velocidad máxima de una reacción enzimática, la concentración de sustrato ([S])
se aumenta hasta alcanzar una velocidad constante de formación de producto. Esa
es la velocidad máxima (Vmax) de la enzima. En ese caso, los sitios activos de
la enzima están saturados con sustrato.
Diagrama de velocidad de reacción
y constante de Michaelis-Menten.
La cinética enzimática estudia la velocidad de las reacciones
químicas que son catalizadas por las enzimas. El estudio de la cinética y de la dinámica
química de una enzima permite explicar los detalles de su mecanismo catalítico, su
papel en el metabolismo, cómo es
controlada su actividad en la célula y cómo puede ser
inhibida su actividad por fármacos o venenos o potenciada por otro
tipo de moléculas.
CARBOHIDRATOS
Los
carbohidratos son uno de los principales nutrientes en nuestra alimentación. Estos
ayudan a proporcionar energía al cuerpo. Se pueden encontrar tres principales
tipos de carbohidratos en los alimentos: azúcares, almidones y fibra.
El
cuerpo necesita las tres formas de carbohidratos para funcionar correctamente.
El
cuerpo descompone los azúcares y los almidones en glucosa (azúcar en la sangre)
para utilizarlos como energía. La fibra es la parte del alimento que el cuerpo
no descompone. La fibra ayuda a hacerlo sentir lleno y puede ayudarle a
mantener un peso saludable.
Existen
dos tipos de fibra. La fibra insoluble agrega volumen a las heces para que
pueda tener deposiciones regulares. La fibra soluble ayuda a reducir los
niveles de colesterol y puede ayudar a mejorar el control del azúcar en la
sangre.
Según la velocidad de absorción intestinal, podemos clasificar los
carbohidratos en los siguientes tipos:
- De
absorción muy rápida: zumos de fruta, miel,
azúcar, melazas…
- De
absorción rápida: frutas enteras, pan
blanco, harinas blancas, arroz blanco…
- De
absorción lenta: verduras, hortalizas,
legumbres y cereales integrales…
Hay que tener en cuenta que en la velocidad de absorción de los hidratos
de carbono intervienen otros factores además de la composición de los mismos.
Así, por ejemplo, el contenido de proteínas y de grasas de los alimentos o el
tiempo de cocción son factores que pueden modificar la rapidez de absorción de
los azúcares. Por estas razones algunas clasificaciones prefieren distinguir
entre:
- Carbohidratos
simples (que corresponderían a los de absorción rápida).
- Carbohidratos
complejos (que corresponderían a los de absorción
lenta).
Existe una amplia variedad de
sustancias orgánicas que se clasifican como carbohidratos, pero solo tres
clases son de importancia dietética, entre las cuales habitualmente ingerimos
con los alimentos.
Los carbohidratos se clasifican en
monosacáridos, oligosacáridos y polisacáridos.
1.
Monosacáridos o azúcares simples: no pueden ser hidrolizados a moléculas más pequeñas.
En su nomenclatura, el sufijo “osa” es para designar un azúcar
reductor que contiene un grupo aldehído o un grupo alfa-hidroxicetona.
Ejemplo: Ribosa, arabinosa, xilosa, lixosa, ribulosa, fructosa, glucosa, que se
encuentran en las frutas, miel y verduras.
2.
Oligosacáridos (olivos = pocos; son menos dulces
que los monosacáridos o los disacáridos): polímeros desde 2 hasta 10 unidades
de monosacáridos.
a) Disacáridos: formados por la unión de dos monosacáridos iguales o distintos que
producen dos moléculas de monosacáridos por hidrólisis.
Ejemplo: lactosa (glucosa y galactosa),
sacarosa (combinación de glucosa y fructosa), sacarosa es mejor conocida como
azúcar de mesa, la lactosa considerada el azúcar de la leche (glucosa y
galactosa) y la maltosa conocida como azúcar de los cereales y la cerveza
(glucosa y glucosa).
b) Polisacáridos: están formados por la unión de más de 10 monosacáridos simples.
Complejos. Tienen función de
reserva como almidón, glucógeno y dextranos y función estructural: celulosa y
xilanos.
El glucógeno es el principal polisacárido de
reserva en animales. Se acumula en forma de gránulos en el hígado y músculos
que mueven el esqueleto. Está formado por miles de moléculas unidas por enlaces
(1--4). Tiene forma de hélice y está ramificado, pero la ramificación es mayor,
porque se produce cada 8 o 10 carbonos. Se puede decir que está formado por
gran cantidad de maltosas.
Almidón: principal polisacárido de reserva energética en los
vegetales. Se acumula en forma de gránulos dentro de los plastos, sobre todo en
las células de la semilla, de la raíz y del tallo.
El almidón está compuesto de: Amilasa: formado por -D-glucopiranosas
unidas mediante enlaces (1-4), formada por maltosa, en una cadena sin ramificar
y por Amilopectina: formado por -D-glucopiranosas unidas mediante
enlaces (1-4), de cadena
ramificada cada 12 glucosas.
La celulosa es un polímero estructural ramificado, componente principal de las
paredes celulares de las plantas A pesar de que está formada por glucosas, los
animales no la pueden utilizar como fuente de energía, ya que no es digerible
porque no cuentan con la enzima necesaria para romper los enlaces β-1,4-glucosídicos; sin embargo, es
importante incluirla como fibra dietética porque facilita la digestión.














